July 3, 2009

Leer de todo

Que somos un poco palurdos se puede certificar a diario, pues nuesrtos gustos culturales son como los de ciertos buenos amigos que o les llevas a comer carne, una buena carne, precedida de entradas rezumantes de colesterol, o se sienten que no han comido. Así nos pasa con las lecturas.

Hace unos días publiqué una reseña sobre la serie Ripley de Patricia Highsmith en El cultural, pues tres amigos me han dado la vara, y perdonar la expresión, porque ponía a su autora y a sus libros por las nubes. Les respondí lo mismo que digo aquí: que hay libros que se leen en silencio y con horas por delante, el Quijote digamos, otros en cambio sirven para el avión, las novelas de entretenimiento. No  importa que la azafta te diga si quieres un café, que la interrupción no importa. Tu sigues, porque no importa.

Lo que sucece además es que hay novelas de entretemiento que sirven para leer con todos los sentidos puestos en la lectura, como las de Agatha Christie o P. D. James. Te exigen un nivel de conciencia lectorial alto, no puedes ir en piloto automático.

 Mi querido maestro Fernando Lázaro Carreter siempre me agradeció por encima de todos los libros que le regalé, primicias de la teoría literaria, recién salidos del horno en USA, la primera novela de la Sra. Highsmith, Extraños en el tren. Desde ese momento, no hubo quien le desenganchara de tan estupendas intrigas.

O sea carnívoros os toca haceros omnívoros

 

 

June 24, 2009

Laedad de oro de los profesores uiversitarios

El otoño pasado durante la celebración de un congreso sobre literatura del siglo XIX, un grupo de profesoras mujeres se quejaron de que en las mesas importantes la totalidad de los miembros de las mismas eran hombres. A una de ellas, donde se sentaron siete sabios, la denominaron la de los siete magníficos. Qué razón tenían. La organización bien intencionada estuvo lenta de reflejos.

El otro día en un congreso similar escuché un comentario sobre el predominio de los seniors sobre los investigadores juniors en las mesas. También me pareció acertado.

 Los profesores universitarios de 50+ han vivido la edad de oro de la profesión, y los jóvenes que tienen más horas lectivas y menos tiempo y privilegios a la hora de investigar, se lamentan. Con razón, desde luego.

 Lo malo de todo ello es que los jóvenes confunden a veces el privilegio que hemos disfrutado los mayores, los maduros, con el abandono de la enzeñanza por la investigación. Prefieren danzar de congreso en congreso, así me lo explicó sin rodeos un joven investigador, a dar clases.

No creo que el remedio, dejar en la estacada a los alumnos, defendiendo egoístamente la investigación, solucione la injusticia de que los mayores vivieron tiempos dorados

 

 

 

June 12, 2009

Honestidad autorial

Ildefonso Falcones acaba de publicar una nueva novela que lleva por título La mano de Fátima. Ocurre en la Córdoba medieval. Este autor de superventas ha hecho las habituales comparecencias ante los medios y en sus declaraciones dijo cosas absolutamente revolucionarias. Como que lo que pretendía era entretener a los lectores con una buena historia, y que cada página fuera interesante. Menudo cambio con otros autores de superventas que insultan a los críticos porque no les califican de novelistas literarios. Falcones asume su papel de novelista con orgullo y sin falsaas pretensiones. Qué alivio, y lo bien que lo pasaremso leyendo su obra este verano.

 

Sucede con los escritores que producen ficciones superventas que por lo general quieren ser otra cosa de lo que son. Ocurre lo  mismo con la denominación de autor realista. Llevo casi treinta años debatiendo con un colega sobre el asunto. Escritores realistas han existido a lo largo de la historia, pero cuando hablo de novelistas realistas me refiero a los del siglo XIX, a quienes escribieron conscientemente bajo ese ismo. Bueno, mi queridísimo colega Russell P. Sebold, me lleva disputando esta cuestión por años, pues él piensa que también los escritores que representan la realidad en sus obras, digamos Torres Villarroel, que ya es realista, y yo le digo, si , pero del primer grupo, del realismo genérico, y él que no, que todos son iguales.

 

Bueno, pues lo mismo con los escritores. Hay superventas, Falcones puede ser el ejemplo, que se conforman con ser novelistas, y de éxito nada menos, sin pretender ser novelista literario, que es otra cosa. Ni mejor ni peor, otra cosa. Gracias por la honestidad.

June 6, 2009

Traición a la Palabra

He leído en los últimos días varias reseñas de libros de personas a las que considero amigos. Dos han sido negativas, una positiva, y la otra neutra. Menos quien recibió elogios, los demás se sintieron bastante ofendidos.

Lo menos sorprendente es que las reseñas eran de esperar, por las firmas que llevan. Ninguna era amarilla, en todas se explicaba el juicio emitido, aunque en un caso las correcciones verbales sugeridas eran un poco absurdas, ya que se trata de un texto magníficamente escrito.

Lo verdaderamente sorprendente es que los autores, varios de los cuales me han mandado su lista de agravios y desacuerdos, es que ninguno se da cuenta de que el asunto resulta muy común. Es lo mismo de siempre, y lo he denunciado en mis dos últimos libros, que la crítica literaria en España está corrompida por el amiguismo y un partidismo que da arcada. Por lo tanto nada de darse golpes de pecho, sino a reconocer las cosas como son.

 Todos los escritores y críticos, alíados con los editores, están a punto de crear la gran crisis del libro. O dicho aún de una manera más contundente: todos estamos traicionando a la Palabra. Esto que nos sustenta y da vida.

 ¿Pero hasta cuándo los escritores van a sustentar su ego de risa del halago de los amigos? Insensatos, ¿tánto os dura un halago, lo suficiente para sobrellevar la vergúenza de una vida literaria embarazosa?

 

 

June 5, 2009

¿Cómo suena el texto?

Escuchaba el otro día a un par de novelistas hablar de sus obras, y envolverlas en unas gastadas opiniones y clichés que no pude menos que dedicarme a distraerme de la mejor manera posible, observando al público, Había algún que otro cabeceo de asentimiento, pero sobre todo reinaba la resignación y el calor. Cuando llega la manga corta parece que el público tiene menos aguante.

De repente se me ocurrió pensar si podría recordar algún carecterística peculiar de la obra de los escritores en la mesa, me di cuenta de que no. Cómo suena su prosa, me preguntaba, y nada. Los separe en mi cabeza, escogí una obra de cada, e intenté rcordar, nada, ni una misera nota verbal llegó a mi cabeza.

Luego, pensé en Valle, y recordé no sólo ritmo de su prosa, sino el fluir de sus imágenes en Sonata de otoño. A continuación me corri a un texto de Juan Ramón, y el platero que tien asero me llevó por los aires del placer literario. Luego intenté escribir a lo granular, y me vino al oído la prosa de Azorín, y así.

Debe haber alguna conexión entre el ritmo de la escritura, verso o prosa –no lo intenté con el verso, porque me sé muchas poesías y eso sería hacer trampa– y la calidad literaria. Si no recuerdas como suena un escritor es que no vale demasiado. Mientras mis amigos en la mesa seguían dándole al lugar común en esa prosa de tertulia de café que hoy pasa por comentario literario.

May 28, 2009

La Feria del Libro

 Ha llegado uno de los mejores momentos del año para los amantes del libro, el de la feria del libro de Madrid. Ya podemos ir al paseo de coches del Retiro y husmear entre los miles de títulos de vario propósito que allí se ofrecen.

Los autores tomarán su asiento en las casetas para firmar ejemplares. Unos gozarán de colas interminables, los escritores populares, cuyos títulos se venden como rosquillas, mientras la mayoría disfrutarán de la visita del lector afín, del interesado en lo nuevo, del amigo. El lector individual y la masa lectora pertenecen a dos categorías diferentes, y cada una desempeña una función diferente. La masa lectora que busca entretenimiento es el aceite que permite que funcione la industria editorial, mientras el lector individual provee las exigencias de calidad, sin la que las novedades en el arte literario desaparecerían. 

También hay lectores híbridos, como yo, que carga con lecturas veraniegas de todo signo. Pienso llenar las alforjas con lo último y recién salido del horno de José Ángel Cirelluelo, de Gonzalo Manglano, de Toni Montesinos, esa Hildur, que tanto se ha hecho esperar, de Andrés Trapiello, con una nueva y trasgresora entrega sobre el amor, de Jaime Alejandre, que recuenta la transición, de Eugenia Rico, tan original, y no me olvidaré de mis clásicos, el trío leonés: Merino, Díez y Aparicio. Me falta también  por leer el tercer Marías y el último Pérez-Reverte. No desdeñaré los libros de entretenimiento. Este verano caerá el segundo Larsson. Mi hijo pequeño se ha leído, o bebido diría yo, la serie de Stepahnie Meyer de vampiros. Ahí no llegaré, me temo

 Donde tengo que hacer los deberes es en el ensayo y en la poesía. Esta segunda la tengo clara. Me han vuelto tarumba con los líos y me llevaré de vacaciones a Ángel González y a Gamoneda. Un verano retro en poesía. Lo siento. No voy a elegir, sólo a leer uno junto al otro. Sin embargo, el ensayo es lo que más tiempo me lleva en la feria, digo el buscar los libros de ensayo. Yo leo un par de páginas a pie de caseta y si no siento que me cae encima una lluvia de ideas, de confeti intelectual, paso al siguiente. Es la tarea más dificil de la feria, porque la generación de ideas se la hemos traspasado a  Europa. 

 

May 20, 2009

La crisis del debate cultural

Vivimos otro momento de crisis del debate cultural. Cuando en el resto de Europa se debaten mil cuestiones relacionadas con, por ejemplo, el aumento espectacular de las lecturas de entretenimiento  y las literarias. Nosotros seguimos en la inopia total.

 Les pongo un caso. Ayer parece que Antonio Gamoneda descalificó la poesía de Mario Benedetti. Naturamente, la cuestión se debe zanjar a toda velocidad, dejemos que descanse en paz. Dentro de un tiempo de cortesía y decencia razonable podemos entrar en la cuestión, pero no ahora.  Tenemos a unos a favor de la poesía de Benedetti y a otros en contra. ¿Y el resto de la obra del escritor uruguayo? Donde la incluimos. Lo que quiero decir que en vez de debate tenemos la toma de posiciones. Se ve que hemos aprendido muy bien del ejemplo de los políticos, especialmente los que están ahora en la oposición, que todavía no han emitido ni una sola idea sobre cómo solucionar la crisis económica, y sí mil opiniones sobre lo mal que lo hace el gobierno. Esto se llama opinionismo.

 Tendríamos que debatir si uno siempre está de humor de absorber grandes obras artísticas, o si hay momentos en que nos gusta disfrutar de arte popular, de la calle, de grafitis, de la música pegajosa que sale del violín mal afinado de un músico ruso situado a la entrada del metro de Goya. A mi uno, la semana pasada me hizo recordar momentos atesorados de mis tiempos de estudiante en Salamanca. Esa nostalgia rica de sentimientos me los sugirió un Danubio azul de opereta. Deberíamos atender al tipo de público que atiende a los conciertos de música clásica, o la institucionalizacion del talento artístico. Que la gente de talento en cuanto recibe un premio parece que entra en gracia propangandística, pero se les apagan las luces, y así tantos asuntos.

Pero encambio vivimos estupidizados por la incesante propaganda cultural y por el opinionismo.

May 8, 2009

En qué tienen razón los anti Bolonia

El programa de Bolonia ha sido impuesto por los gobiernos del norte de Europa, que en su desmantelamiento del estado de bienestar tuvieron la brillante idea de reducir costos asignando menos dineros públicos a la educación.

Por si no fuera poco lo antidicho, tienen los jovenes anti Bolonia razón en un asunto de mayor calado, y esto lo digo quitandome de nuevo el sombrero ante los jóvenes catalanes que en Barcelona protestaron contra el plan. Lo terriblemente malo del plan es que da por supuesto que la sociedad europea ofrece un futuro perfectamente cuadriculado. Es decir, necesitamos tantos médicos, ingenieros, delineantes, enfermeras, y la universidad ofrecerá en el futuro las plazas para cubrir esas necesidades sociales,y nada más. La generación de políticos de hoy ya ha decidido como va a ser el futuro.

¿Que es lo malo? Que los governantes europeos han decidido por nosotros, mediante la educación, cómo se va a ver la sociedad del futuro, en la que os obligarán a estudiar lo que conviene. Os convierten en robots, en seres cuyo espíritu, cuya humanidad no cuenta para nada. Han reducido la universidad a un lugar de selección social, en vez de ser el momento en que las mentes jóvenes, ilusionadas con la vida, deciden, crean para todos un futuro mejor.

Pretender robarnos la esencia del humanismo.

April 27, 2009

El circo de los libros

 

No es que no se escriban o publiquen buenas novelas. Cada semana tengo el gusto de leer textos estupendos o interesantes, los últimos de Juan Aparicio Balmonte, de Eugenia Rico, de Andres Trapiello, de José Ángel Cirelluelo, y, a su vez, conozco otros nombres y títulos que me mencionan amigos dignos de fiar, como el de  Ángel Vallecillo, de quien todavía no he leído nada, pero que me viene bien recomendado.

La cosa es que el circo de premios estatales, auspiciados por el ministerio de Cultura, es hora de que eche el telón, para que las editoriales en vez de dedicarse a vivir de promociones, vuelvan a su tarea de editar, de editar a los talentos de nuestras letras. Me temo que no va a ser así hasta que llegue el desplome editorial, entonces tendrán que dejar el circo, donde cada día se hace una presentación, se dicen cuatro vaciedades y a correr.

Si no fuera que Juan Marsé ha sido desde mi juventud uno de los mis novelistas preferidos, y su persona me despierta el mayor respeto, diría que con el Cervantes le han hecho a él también balancearse en el trapecio, donde estaba muy incómodo, pues su persona y su obra no tienen nada de circense.

April 10, 2009

Un nuevo subgénero narrativo: la novela híbrida

 La última y digna de atención novedad aparecida en nuestro dominio cultural, el subterrritorio de la literatura, es la novela híbrida. El norteamericano Seth Grahame-Smith acaba de publicar un libro títulado Pride and Prejudice with Zombies (Orgullo y prejuicio con espectros), basado en la clásica novela de Jane Austen.

La mayor parte del mismo, un 80 por ciento proviene del original inglés, pero el resto ha sido escrito, añadido, por Grahame-Smith. La protagonista, Elizabeth Bennet, es transformada en una experta de kung-fu, que tiene que salvar a su pueblo de unos violentos espectros, los antiguos habitantes del lugar, que resucitan para crear el caos.

Es curioso como la literatura mantiene su atracción magnética para cuantos viven en el entorno cultural, pero parece que con los bestsellers y ahora con estos híbridos hay una clara tendencia a degradarla.

La única manera de armarse contra estos espectros de libros sería debatir que tipo de literatura (melocotón) queremos, y separarla de todas estas lecturas híbridos (fressquillas) que estropean el gusto.

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