August 25, 2008
Lecturas de verano
Menudo verano. Esta temporada estival ha sido un desastre para mi espíritu vacacional. Leí mis libritos de siempre, clásicos como Tolstoi, apagué el móvil y el ordenador, pero compraba la prensa. Soy un adicto a los diarios. Pero que mal me pagan el amor que les tengo. Creo que los articulistas en el verano nos cuentan las mayores estupideces del mundo. Qué horror la Revista del Verano del El país, lo peor de lo peor. Qué falta de altura intelectual, y lo cierto es que otros veranos su equivalente era legible.
Luego me cargan los articulistas light, que hablan de su niñez, de cómo les gustaba ir en los caballitos y así. Hombre a todos nos han gustado esas cosas y llevar a los críos, pero de ahí a elevar esa experiencia a una experiencia que marca resulta un atropello al sentido común.
De libros nada, los suplementos culturales se han lucido por su enanez mental. Total, me he quedado con las noticias duras, Georgia, y qué mal lo han cubierto, qué pobreza, las opinones de algunos protagonistas mal pegadas la unas a las otras. Menos mal que el Tour no me lo puedieron estropear, buenos ciclistas y buen comentario. Quizás el año entrante debemos encargarle a Pedro Delgado la sección de cultura y enviar a los comentaristas de culturilla estivial a currarse el Tour. Igual aprenden que la única magia que hay en el mundo proviene del esfuerzo de unh oficio bien desempeñado